pero llevamos la misma luz, la que encendió el primer latido que nos trajo a este lugar. Nos regalaron el suelo debajo de nuestros pies. Dibujaremos caminos juntos, quizás sin conocernos.
Un espacio. Un momento. Para recordar lo que sabemos. El encuentro real en el que estallan los sentidos, iluminando un cielo que no podemos ver. La Conciencia Pura se reinventa sintonizando nuestros sueños. Lo infinito sin tiempo descendiendo en espiral-tobogán. El Universo se divierte...